El cuervo y la culebra .

Andaba un cuervo escaso de comida y vio en el prado a una culebra dormida al sol; cayó veloz sobre ella y la raptó. Mas la culebra, despertando de su sueño, se volvió y lo mordió. El cuervo viéndose morir dijo:

-- ¡ Desdichado de mí, que encontré un tesoro pero a costa de mi vida !



Antes de querer poseer algún bien, primero hay que valorar si su costo vale la pena.

Fábulas de Esopo (620-560 A.C.), esclavo liberado de Frigia.