Se cuida la matanza: se orean los chorizos, se le da la vuelta, se hace lumbre para ahumarlos y que se oreen con moderación. Se cuelgan los jamones cuando se han salado lo suficiente.
Se da buena cuenta de la matanza, se comen los lomos, el espinazo y recuerda echar un pispierno en el cocido que le da buen sabor y mejor gusto.
Se va a por leña si se necesita.
Se mete el abono a las viñas. Se hace un agujero junto a la planta y se le llena de abono y se tapa.
Se mondan (mundan) los desagües, los regueros para regar y se traen las parcelas curiosas. ¡ No seas Adán!
Hay que aprovechar este tiempo de poca actividad para reparar aquello que se haya roto y preparar las cosas. ¡ No seas tumbón, que el frío no se quita en la lumbre sino trabajando !