Tareas del campo para el mes de JULIO.

En este mes a regar los seruendos por los linares.

Desde últimos de junio hay que segar la cebada, el centeno y el trigo. Ahora se hace con cosechadora y solo se recoge, pero antes cómo se trabaja, cuánto polvo se tragaba y calor se pasaba.

Entre tanto había que bajar el jueves antes de la fiesta a la feria de Benavente para comprar un traje nuevo.

La víspera de la fiesta (18) se dadan las eras del pueblo por subasta a los que la solicitan y será donde se trillará.

Algunos no respetan ni la fiesta de Santas Justa y Rufina (19 Y 20) comenzando con el acarreo y plantado medas en las eras.

Luego se desparraman las medan, se forma la trilla, se muele con los trillos tirados por vacas, mulas, yegüas y burras. Se emparba, se limpia con el viento, sacando el muelo y la paja. A ponerle los rodetes al carro para llevar la paja para el pajar. A ver quien entra a encalcar, porque sino a viendar la paja.

Entre tanto las mujeres van sancando los encaños (pajas del centeno más largo a las que se les quita el grano), para poder quemar al cocho en la matanza y poder encender el horno para amasar el pan.

Para la Ascensión (el 15 de agosto) ya se acababan las trillas.

Vaya verano que le tocaba al que tenían pepinillos sembrados, todos los días había que recogerlos si los querías de primera (5 centímetros) que eran los que más valían.

Que envidia daban los curas, monjas y algún que otro clergyman que no la hincaban porque el oficio se lo impedía, porque los que venían de la capital arrimaban el hombro como el que más.

Pero nunca faltaba la escapada al río Tera, el Pico el Vao, entre vuelta y vuelta de la trilla o mientras llegaban los surcos a la punta cuando se regaba.
Aventuras de los 70

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